¡Ah y ser ser!
Ser padre
Hijo
Nombre
Intento
Ser esto
Aquello
Todo
Algo
Ninguno
Un otro
Un uno
Un tener que ver
Un colmo
Una clemencia
Un cesar continuo
Pocos empezares a tientas
Ser finita sangre
Años contados
Piel
Respiración
Dolor
Pasión
Todo coito por lograr
Ser sed ¡sed total!
Confusión
Farsa
A veces verdad
Ser vergüenza
Ansiedad
Mendigo apego terrenal
Duda al unísono
Ser algo adentro del tiempo
Un querer quedarse
Un querer irse
Ser siempre un por ahora
Un porqué irrespondible
Ser a veces olvidado
¡varias veces!
Algunas querido
Ser memoria a cuestas
Conciencia a la rastra
Misterio inhóspito
¡ser vida!
Ser todo
Lo que después
Será nada nunca
¡siempre!
Y sobre todo mirar con inocencia, como si nada pasara, lo cual es cierto. Alejandra Pizarnik
viernes, 29 de enero de 2010
jueves, 28 de enero de 2010
Los cortos
..............
Amor
No
Canon
Del
Miedo.
Su
Encanto.
………………………
Como el
Olor
De
Una
Tristeza
Ancestralmente
Encerrada,
Así
De
Podrido.
…………………………
Y entonces el poema
Sirve
Para
Solemnizar
El dolor
Para
Hilvanar
Consuelos
Gratuitos
………………………….
Que venga
Que venga
Esta noche
El frío
Del último minuto
Su
Negro
Para siempre
O
Tráiganme
Mi
Auxilio
Que
No
Existe
………………………
Amor
No
Canon
Del
Miedo.
Su
Encanto.
………………………
Como el
Olor
De
Una
Tristeza
Ancestralmente
Encerrada,
Así
De
Podrido.
…………………………
Y entonces el poema
Sirve
Para
Solemnizar
El dolor
Para
Hilvanar
Consuelos
Gratuitos
………………………….
Que venga
Que venga
Esta noche
El frío
Del último minuto
Su
Negro
Para siempre
O
Tráiganme
Mi
Auxilio
Que
No
Existe
………………………
miércoles, 27 de enero de 2010
Con sin total
Insuflado de rendición,
Bailando al compás del colapso
Como cascajo de precariedad reptante,
Atrapado en la totalidad
Del desbaste irreverso,
Enclaustrado en la metástasis
Silente de furtivos
organigramas pánicos,
Inservible,
Solo,
Con vergüenza,
Con el bochorno de
La sed siempre acechando,
sin tiempo,
Sin soluciones,
Sin salida,
Con veinte arpilleras
De muerte encima
Y otras cuantas por venir,
Pero vivo
¡vivo!
Y enojado
Bailando al compás del colapso
Como cascajo de precariedad reptante,
Atrapado en la totalidad
Del desbaste irreverso,
Enclaustrado en la metástasis
Silente de furtivos
organigramas pánicos,
Inservible,
Solo,
Con vergüenza,
Con el bochorno de
La sed siempre acechando,
sin tiempo,
Sin soluciones,
Sin salida,
Con veinte arpilleras
De muerte encima
Y otras cuantas por venir,
Pero vivo
¡vivo!
Y enojado
viernes, 22 de enero de 2010
Rostro-reflejo (el infierno mesmo)
Lo absorto diario
del torvo reflejo
del rostro en
mayúsculo ostrácico.
Rostro reflejo convulso
de tritúrico
éxodo estanco,
reflejo espectro
de órbitos fugos,
de sucumbos ojos fármacos,
reflejo pútrido !espantácico!
de cotidiano pánico maquínico,
refejo táctil de facial foso erosiono.
Tautológico reflejo de
fisonómica oquedad disgrega.
¡Tránsito de huéspedes
Eunucos en el rostro!
Huspedes sólo difmuminos
Con la constancia retorna
Del fugo, del turbio alivio
clonazepam-o
del torvo reflejo
del rostro en
mayúsculo ostrácico.
Rostro reflejo convulso
de tritúrico
éxodo estanco,
reflejo espectro
de órbitos fugos,
de sucumbos ojos fármacos,
reflejo pútrido !espantácico!
de cotidiano pánico maquínico,
refejo táctil de facial foso erosiono.
Tautológico reflejo de
fisonómica oquedad disgrega.
¡Tránsito de huéspedes
Eunucos en el rostro!
Huspedes sólo difmuminos
Con la constancia retorna
Del fugo, del turbio alivio
clonazepam-o
viernes, 15 de enero de 2010
Amnesia (poema de Ludovico Fonda) !Impresionante!!
Yo estuve cuando la presión
de infinitas manos dictaminó el contrasentido
de la piedad.
Yo alcé la bandera equivocada y me di muerte
a mi mismo desde el otro frente;
el acertado.
Yo comí carne cruda
en medio de un páramo de hielo y más tarde
me arranqué los dientes
para después alejarme solo y salvarme
de la pesadilla
de la caridad.
Yo guié la mano que escribió:
¨ Uno es para sí lo distante ¨.
Yo bebí el vino que sangra la memoria
y me arrodillé
ante el sol que pedía vísceras
humanas
para entibiar los narcisos
de reyes inmortales aún en sus sepulcros.
Yo dije sí y vi caer los calendarios,
envenenados de precaución
y fatiga previsoria.
Yo lamí el rocío sobre el lomo del absurdo
y le di nombre y destino a cada fracaso,
condenando, así,
a que la gloria sea.
Yo reí junto a los muertos
y los hundí en mi pecho
para saber la exacta temperatura
del misterio.
Yo te vi permanecer despierta seis días con sus seis noches
y me dije: caramba.
Yo he apaleado una y mil veces palabras murciélagos
que masticaban la verdad que era horrible y
hermosa como un nacimiento.
Yo empujé el arpón
que hundieron los malos brujos,
los muy imbéciles,
en el corazón de la risa.
Yo prendí el fuego que asó la carne
que comieron mis ancestros.
Yo decoré el futuro con números mutilados
para que los eficientes
zozobren al mirar sus
relojes.
Yo invité a tu ausencia a caminar sobre mis tajos
y le dije : este es tuyo,
aquel también , ¿ no son hermosos ?;
y te vi contestar , con mucha calma,
que se parecían mucho a mi canto.
Yo bailé en las fiestas
donde los traidores conspiraban hasta debajo de las piedras,
mientras los rectos
besaban las manos de ¨ Aquel Que Todo Lo Ve ¨.
Yo me hundí en el lodo de la cordura y me escapé
para ver
que colores tienen
los yugos de los locos.
yo temblé al escuchar mi nombre
sostenido por una cifra.
Yo estuve cuando el diablo fue decretado
Monarca
del aire, del cielo, la tierra y
las pantallas.
Yo me abismé en preguntas
de niño
y comprendí que lo que se pierde
vuelve con aspecto de flor,
filo de espada y frío de duda.
Yo sentencié la textura de cada piedra.
yo mentí cuando la verdad era lo único posible.
Yo fui capaz de ser indiferente ante la felicidad más dócil,
la que aparece sin lógica y nadie merece,
la que se tiene o no se tiene,
la más puta, la más santa,
la más humana.
Yo diseñé los monumentos más ambiciosos,
los más desesperados,
los más idiotas,
para alabar a los que sólo
pueden mirar hacia abajo.
Yo hice de la lepra una doctrina
y caminé junto a los fantasmas
que conforman
lo anónimo.
Yo amé la incertidumbre
cuando monos de fino atuendo la crucificaron
en la fragua de la lógica.
Yo tallé el cáliz que hizo de este tiempo
un vidrio sin alas.
Yo me abstuve de frases y gritos
ante tu espalda desnuda,
y penetré lo imposible de penetrar
con un acorde que desarmaba el silencio.
Yo defraudé a los que esperaban
lo inefable,
lo preciso,
lo justo,
lo alquímico,
lo irreversiblemente
alegre,
lo gigante.
Yo supe aguantar, hacia el siglo VI de nuestro señor ,
las inclemencias de un desierto
vasto como la palma de Dios,
con apenas un mendrugo de pan
y un verso que recordaba
la lluvia .
Yo cambié, mano a mano,
todo mi oro y mis amores,
por siete segundo de no pensar.
Yo incité a mis miedos
a ser parte de mis mañanas
invencibles ,
y hasta logré hacer de algunos
estandartes
generosos.
Yo recorrí , sin dudas en el alma,
todas las músicas de todos los continentes
y aprendí
que el sonido es la única respuesta
al infinito.
Yo hice todo esto y mucho más,
yo estuve en todas partes y aún
en la nada misma.
Pero no me acuerdo.
No me acuerdo.
No puedo recordarlo.
LUDOVICO FONDA
de infinitas manos dictaminó el contrasentido
de la piedad.
Yo alcé la bandera equivocada y me di muerte
a mi mismo desde el otro frente;
el acertado.
Yo comí carne cruda
en medio de un páramo de hielo y más tarde
me arranqué los dientes
para después alejarme solo y salvarme
de la pesadilla
de la caridad.
Yo guié la mano que escribió:
¨ Uno es para sí lo distante ¨.
Yo bebí el vino que sangra la memoria
y me arrodillé
ante el sol que pedía vísceras
humanas
para entibiar los narcisos
de reyes inmortales aún en sus sepulcros.
Yo dije sí y vi caer los calendarios,
envenenados de precaución
y fatiga previsoria.
Yo lamí el rocío sobre el lomo del absurdo
y le di nombre y destino a cada fracaso,
condenando, así,
a que la gloria sea.
Yo reí junto a los muertos
y los hundí en mi pecho
para saber la exacta temperatura
del misterio.
Yo te vi permanecer despierta seis días con sus seis noches
y me dije: caramba.
Yo he apaleado una y mil veces palabras murciélagos
que masticaban la verdad que era horrible y
hermosa como un nacimiento.
Yo empujé el arpón
que hundieron los malos brujos,
los muy imbéciles,
en el corazón de la risa.
Yo prendí el fuego que asó la carne
que comieron mis ancestros.
Yo decoré el futuro con números mutilados
para que los eficientes
zozobren al mirar sus
relojes.
Yo invité a tu ausencia a caminar sobre mis tajos
y le dije : este es tuyo,
aquel también , ¿ no son hermosos ?;
y te vi contestar , con mucha calma,
que se parecían mucho a mi canto.
Yo bailé en las fiestas
donde los traidores conspiraban hasta debajo de las piedras,
mientras los rectos
besaban las manos de ¨ Aquel Que Todo Lo Ve ¨.
Yo me hundí en el lodo de la cordura y me escapé
para ver
que colores tienen
los yugos de los locos.
yo temblé al escuchar mi nombre
sostenido por una cifra.
Yo estuve cuando el diablo fue decretado
Monarca
del aire, del cielo, la tierra y
las pantallas.
Yo me abismé en preguntas
de niño
y comprendí que lo que se pierde
vuelve con aspecto de flor,
filo de espada y frío de duda.
Yo sentencié la textura de cada piedra.
yo mentí cuando la verdad era lo único posible.
Yo fui capaz de ser indiferente ante la felicidad más dócil,
la que aparece sin lógica y nadie merece,
la que se tiene o no se tiene,
la más puta, la más santa,
la más humana.
Yo diseñé los monumentos más ambiciosos,
los más desesperados,
los más idiotas,
para alabar a los que sólo
pueden mirar hacia abajo.
Yo hice de la lepra una doctrina
y caminé junto a los fantasmas
que conforman
lo anónimo.
Yo amé la incertidumbre
cuando monos de fino atuendo la crucificaron
en la fragua de la lógica.
Yo tallé el cáliz que hizo de este tiempo
un vidrio sin alas.
Yo me abstuve de frases y gritos
ante tu espalda desnuda,
y penetré lo imposible de penetrar
con un acorde que desarmaba el silencio.
Yo defraudé a los que esperaban
lo inefable,
lo preciso,
lo justo,
lo alquímico,
lo irreversiblemente
alegre,
lo gigante.
Yo supe aguantar, hacia el siglo VI de nuestro señor ,
las inclemencias de un desierto
vasto como la palma de Dios,
con apenas un mendrugo de pan
y un verso que recordaba
la lluvia .
Yo cambié, mano a mano,
todo mi oro y mis amores,
por siete segundo de no pensar.
Yo incité a mis miedos
a ser parte de mis mañanas
invencibles ,
y hasta logré hacer de algunos
estandartes
generosos.
Yo recorrí , sin dudas en el alma,
todas las músicas de todos los continentes
y aprendí
que el sonido es la única respuesta
al infinito.
Yo hice todo esto y mucho más,
yo estuve en todas partes y aún
en la nada misma.
Pero no me acuerdo.
No me acuerdo.
No puedo recordarlo.
LUDOVICO FONDA
jueves, 14 de enero de 2010
De vitalidad de mil coloros vitrales innatos
De corpórea adherida
inmanencia afrodisíaca,
de desborde vital
de mil vitrales coloros innatos,
de ruidos correlatos de
desbocado cenit de pálpito,
de infusa exuberancia de
armónicas coplas de pulsión,
de manos de poros
exalando fecundos
abrazos polínicos,
de intra-escala
de conjunción diafaniza
¡De acabada equiecencia
De física equidad lúmbrica,
De irreversibles tatuados
Emblemas de faroles de córnea!
De canción,
De raíz,
De pasos,
De vuelo,
De cielo,
De horizonte,
Toda la disloca uniformidad
Del endo-fluido de este gran día
De cristalinidad
Surtió de ti, niña:
De la estrella palimpsesta
Que hay en la belleza
De
Tu
Inmensa
Luz
intrínseca
inmanencia afrodisíaca,
de desborde vital
de mil vitrales coloros innatos,
de ruidos correlatos de
desbocado cenit de pálpito,
de infusa exuberancia de
armónicas coplas de pulsión,
de manos de poros
exalando fecundos
abrazos polínicos,
de intra-escala
de conjunción diafaniza
¡De acabada equiecencia
De física equidad lúmbrica,
De irreversibles tatuados
Emblemas de faroles de córnea!
De canción,
De raíz,
De pasos,
De vuelo,
De cielo,
De horizonte,
Toda la disloca uniformidad
Del endo-fluido de este gran día
De cristalinidad
Surtió de ti, niña:
De la estrella palimpsesta
Que hay en la belleza
De
Tu
Inmensa
Luz
intrínseca
lunes, 11 de enero de 2010
Crispa intra -lava diaria
Como eufónico brote
De caterva de ecos de moho
El halo crispo de la implosión adentro
Va polifrondeciendose.
Cápsula de tráfago de
Sumatorios cúmulos
De tejido de tedio,
Impresa fauna indeleble
De ramilletes de furia anatómica
¡Intra-fronda madre de
Cólera corporea es!
Son adentros pactos incorrompibles
De crecientes multiraices furibundas,
Elencos posesos de hipertensos
Peñascos de ira,
Fisicidad depósita de ilimitado hartazgo,
Impacto adentro de huracanados
Frutos cotidianos.
Son comprimidas jaurías sin fuga,
Murmullos correlatados de circunvalación
Al unísono de inminente desbaste,
De irrefrena impotencia, de amianto de amarras;
Son adentros psicóticos incordios de
Enervo soliloquio,
Hecatombe reunida de endo-patógena
Rabia unívoca
¡Una inflamada intra-lava de
Pinácula flama soy adentro!
Y todo por el leprando diario
De tu malalechear custúmbrico,
Por el obligatorio convivir adentro
con tu irreverso éxodo psíquico.
El imprudente
De caterva de ecos de moho
El halo crispo de la implosión adentro
Va polifrondeciendose.
Cápsula de tráfago de
Sumatorios cúmulos
De tejido de tedio,
Impresa fauna indeleble
De ramilletes de furia anatómica
¡Intra-fronda madre de
Cólera corporea es!
Son adentros pactos incorrompibles
De crecientes multiraices furibundas,
Elencos posesos de hipertensos
Peñascos de ira,
Fisicidad depósita de ilimitado hartazgo,
Impacto adentro de huracanados
Frutos cotidianos.
Son comprimidas jaurías sin fuga,
Murmullos correlatados de circunvalación
Al unísono de inminente desbaste,
De irrefrena impotencia, de amianto de amarras;
Son adentros psicóticos incordios de
Enervo soliloquio,
Hecatombe reunida de endo-patógena
Rabia unívoca
¡Una inflamada intra-lava de
Pinácula flama soy adentro!
Y todo por el leprando diario
De tu malalechear custúmbrico,
Por el obligatorio convivir adentro
con tu irreverso éxodo psíquico.
El imprudente
miércoles, 6 de enero de 2010
La innovación siempre en lo ancestral corpóreo
Y toda la conceptual simultanea indiscernibilidad
De la distancia después de lo cierto por descifrar
Yace clarificada ancestralmente ya
En el irónico siempre estirado, adelantado lenguaje
Del vocablo corpóreo,
Por eso ¡anímese!
¡piénsese adentro que no alcanza
El finito tiempo, pues para recrear
Los símbolos del azaroso devenir en
Volátil abstracción inaprensible,
Para revolucionar el límite de lo “dicho”
Hay que pensar en emular los originarios
Signos innatos de la fisicidad hablante;
Para desterritorializar la colectiva cocificidad,
Para engañar y aggiornar la historicidad de
La falsedad ambiente y
Llegar hasta la fuga auténtica
De la propia universal subjetividad simbólica
Hay que revolver en la iluminación de
La polimetáfora materia con las
Manos de la cabeza hasta llegar expresar
En el decir el mostrar implícito de nuestras
Petrificadas revelaciones inéditas,
Hasta mostrarle a lo “dicho” el estadío
Siguiente de su propio extremo,
Hasta trasladar el decir hacia la innovación
De
Su
Propia
Concepción.
De la distancia después de lo cierto por descifrar
Yace clarificada ancestralmente ya
En el irónico siempre estirado, adelantado lenguaje
Del vocablo corpóreo,
Por eso ¡anímese!
¡piénsese adentro que no alcanza
El finito tiempo, pues para recrear
Los símbolos del azaroso devenir en
Volátil abstracción inaprensible,
Para revolucionar el límite de lo “dicho”
Hay que pensar en emular los originarios
Signos innatos de la fisicidad hablante;
Para desterritorializar la colectiva cocificidad,
Para engañar y aggiornar la historicidad de
La falsedad ambiente y
Llegar hasta la fuga auténtica
De la propia universal subjetividad simbólica
Hay que revolver en la iluminación de
La polimetáfora materia con las
Manos de la cabeza hasta llegar expresar
En el decir el mostrar implícito de nuestras
Petrificadas revelaciones inéditas,
Hasta mostrarle a lo “dicho” el estadío
Siguiente de su propio extremo,
Hasta trasladar el decir hacia la innovación
De
Su
Propia
Concepción.
sábado, 2 de enero de 2010
A-simbólica libertad (A Juan Cruz Garcia)
Y si pudiera yo meter
el tubo de la expresión
en la boca de la sensación
yo no hablaría con la mortaja
pueril del lenguaje establecido,
sino con el vocablo creacional
de mi volátil ebullición adherida,
con la original congestión acéfala
de mi alfabeto pulsional,
con la voluptuosidad innata de
mi radical cáos in-gramaticable,
!con toda la a-simbólica anarquía
fundacional de la libertad
que no se mancha con nombres!
!Ah! y si podría meter yo el tuvo
de la expresión en la boca de mi corazón
yo no sería necesario hablar,
sino sólo intentar eternamente escucharme
el tubo de la expresión
en la boca de la sensación
yo no hablaría con la mortaja
pueril del lenguaje establecido,
sino con el vocablo creacional
de mi volátil ebullición adherida,
con la original congestión acéfala
de mi alfabeto pulsional,
con la voluptuosidad innata de
mi radical cáos in-gramaticable,
!con toda la a-simbólica anarquía
fundacional de la libertad
que no se mancha con nombres!
!Ah! y si podría meter yo el tuvo
de la expresión en la boca de mi corazón
yo no sería necesario hablar,
sino sólo intentar eternamente escucharme
miércoles, 30 de diciembre de 2009
La huida puede no ser patologica, ella en busca del acto creativo (Texto de Julián Ardesi)
SUBO ESTE TEXTO POR LA ADMIRACIÓN Y PERPLEJIDAD QUE ME HA DESPERTADO.ES OBRA DE UN AMIGO: JULIÁN, QUE HACE POCO TUVO EL GESTO ABNEGADO DE ABRIR UN BLOG PARA QUE TODO PODAMOS DISFRUTARLO, SU NOMBRE ES-EL DE SU BLOG-:http://pichongaray.blogspot.com NO SE LO PIERDA AMIGO/A.
Me llama un a amigo a la madrugada y me dice: “me acabo de separar, vos podes creer, mi tercera separación che y vos?, esto no tiene vuelta. Que ganas de verte tengo, de charlar. Me sigue hablando sin que yo le pueda entender. Hace años que no me veía, ni me llamaba: “te acordás el día que encerramos esas minitas en el corso, toda con espuma estaba la putita, sensual la negra se dejaba. Sus palabras se llenan de toxicidad, la carga en el teléfono se hace mas presente, su vos es pesada añeja, escandalosamente vomitiva.” Decí que nos pararon sino eso terminaba mal, si ella se dejaba, la zorra. Sus problemas me apabullan. Y me sigue hablando no puedo escapar de él: “te acordás como me puse, estaba inyectado, yo con las minas me pongo loco, pero bueno, ahora la estoy pasando mal, mi mujer me dejó”l
No desea comenzar el año 2010, no esta de ánimo para hacerlo “estamos perdidos”, repite, varias veces, grita eso. Observo que dice- es-tamos- me involucra en su drama. Le digo que intente recuperarse, que es tarde y mañana me debo levantar temprano. “che, vos estas bien, no me hablas nada, te pasa algo”. Le digo que no pasa nada, y que me sorprende el llamado.
Igual siento que hay comunicaciones que se manchan, fallidas las letras no crecen, no crecemos, nos apagamos, le corto. Toda una cultura nos separaba, aunque suene feo hay amistades que deben ser enterradas.
Eso es lo que acabo de sentir,- experimentar el desencanto- Bueno. Bueno, me digo, después de cortar el teléfono: “desde la perspectiva psicológica uno estudia la fobia como huida, como huida de situaciones temidas o catastróficas”. En mi cocina, cuatro y cuarto de la mañana, reflexiono, me invade una preocupación: ¿qué hace un amigo, que cree ser amigo cuando el otro le corta, le huye?. Voy hacia el teléfono y creo que será bueno desconectarlo. Lo desconecto, sin piedad, sin temor. Pienso que en estos tiempos no esta mal el personaje de POROTO( obra Teatral, Eduardo Pavlovsky, Ediciones búsqueda de Ayllú)) que pasa gran parte de sus horas huyendo de aquellas situaciones que se huelen a tóxicas.
Me aseguro que el aparato no vuelva a sonar, y me veo obligado a pensar en otra táctica. Y si le da por venir a mi casa?, se que tocará el timbre… CORTO la luz. El silencio de la noche impide el gajo de lo sonoro. Eso lo sé lo aprendí en mi escuela de CARMEN, si la hermosa Carmen me enseño en ese verano cosa de Deleuze “ en esta sociedad tenemos que llevar en los bolsillos vacuolas de incomunicación”. Y todo esto pienso. Que tal vez los años serán de preparación, deberán ser precisos los movimientos, ahorrar la energía, y no destinar AMOR donde no se debe. Hay vinculos tóxicos, como lo hay en la comida, en las nalgas de las señoritas, en la espera de los médicos, en los fantasmas del pasado. Y con el recuerdo de este diálogo, con el disparate de este amigo, huyo busco la flor no muerta, la lecturas de Santy, la prosa de José, la prosa personal, y singular; mía; mis amistades, el futbol, el flaco ( el si leyó la obra de POROTO).
JULIÁN ARDESI
Me llama un a amigo a la madrugada y me dice: “me acabo de separar, vos podes creer, mi tercera separación che y vos?, esto no tiene vuelta. Que ganas de verte tengo, de charlar. Me sigue hablando sin que yo le pueda entender. Hace años que no me veía, ni me llamaba: “te acordás el día que encerramos esas minitas en el corso, toda con espuma estaba la putita, sensual la negra se dejaba. Sus palabras se llenan de toxicidad, la carga en el teléfono se hace mas presente, su vos es pesada añeja, escandalosamente vomitiva.” Decí que nos pararon sino eso terminaba mal, si ella se dejaba, la zorra. Sus problemas me apabullan. Y me sigue hablando no puedo escapar de él: “te acordás como me puse, estaba inyectado, yo con las minas me pongo loco, pero bueno, ahora la estoy pasando mal, mi mujer me dejó”l
No desea comenzar el año 2010, no esta de ánimo para hacerlo “estamos perdidos”, repite, varias veces, grita eso. Observo que dice- es-tamos- me involucra en su drama. Le digo que intente recuperarse, que es tarde y mañana me debo levantar temprano. “che, vos estas bien, no me hablas nada, te pasa algo”. Le digo que no pasa nada, y que me sorprende el llamado.
Igual siento que hay comunicaciones que se manchan, fallidas las letras no crecen, no crecemos, nos apagamos, le corto. Toda una cultura nos separaba, aunque suene feo hay amistades que deben ser enterradas.
Eso es lo que acabo de sentir,- experimentar el desencanto- Bueno. Bueno, me digo, después de cortar el teléfono: “desde la perspectiva psicológica uno estudia la fobia como huida, como huida de situaciones temidas o catastróficas”. En mi cocina, cuatro y cuarto de la mañana, reflexiono, me invade una preocupación: ¿qué hace un amigo, que cree ser amigo cuando el otro le corta, le huye?. Voy hacia el teléfono y creo que será bueno desconectarlo. Lo desconecto, sin piedad, sin temor. Pienso que en estos tiempos no esta mal el personaje de POROTO( obra Teatral, Eduardo Pavlovsky, Ediciones búsqueda de Ayllú)) que pasa gran parte de sus horas huyendo de aquellas situaciones que se huelen a tóxicas.
Me aseguro que el aparato no vuelva a sonar, y me veo obligado a pensar en otra táctica. Y si le da por venir a mi casa?, se que tocará el timbre… CORTO la luz. El silencio de la noche impide el gajo de lo sonoro. Eso lo sé lo aprendí en mi escuela de CARMEN, si la hermosa Carmen me enseño en ese verano cosa de Deleuze “ en esta sociedad tenemos que llevar en los bolsillos vacuolas de incomunicación”. Y todo esto pienso. Que tal vez los años serán de preparación, deberán ser precisos los movimientos, ahorrar la energía, y no destinar AMOR donde no se debe. Hay vinculos tóxicos, como lo hay en la comida, en las nalgas de las señoritas, en la espera de los médicos, en los fantasmas del pasado. Y con el recuerdo de este diálogo, con el disparate de este amigo, huyo busco la flor no muerta, la lecturas de Santy, la prosa de José, la prosa personal, y singular; mía; mis amistades, el futbol, el flaco ( el si leyó la obra de POROTO).
JULIÁN ARDESI
domingo, 27 de diciembre de 2009
Puro siempre medio (resumen del año en esta poesiita)
El peso péndulo irrefreno
de la diaria auto-experiencia
pánica de mi acto de presencia,
cíclico peso de mí-conmigo
indisoluto e indescifrable;
peso precípito-vértigo del
ocupar siempre entre "entres",
de ocupar un puro medio,
un puro devenir desarme
sin interrupto existente.
!Radicalidad de intermitencia!,
circular siempre caerse en
la infructuosa tentativa
del hallarse,
Fluida in-disolución
de integridad caótica,
fisonomía táctil de
patética ajenidad adentro,
y todo visto desde el
predestino inminente
de la finitud viniendo,
desde la disolución incorruptible
de los organos descomponiéndose
de la diaria auto-experiencia
pánica de mi acto de presencia,
cíclico peso de mí-conmigo
indisoluto e indescifrable;
peso precípito-vértigo del
ocupar siempre entre "entres",
de ocupar un puro medio,
un puro devenir desarme
sin interrupto existente.
!Radicalidad de intermitencia!,
circular siempre caerse en
la infructuosa tentativa
del hallarse,
Fluida in-disolución
de integridad caótica,
fisonomía táctil de
patética ajenidad adentro,
y todo visto desde el
predestino inminente
de la finitud viniendo,
desde la disolución incorruptible
de los organos descomponiéndose
domingo, 20 de diciembre de 2009
Buscarse el mostrar en el decir del poema
Encontrarse diciéndose
En el estar del “decir”,
Encontrar la cara entre mil
Rostros surgiendo desde
Dentro de la palabra.
¡encontrarse para sacarse
En el decir y verse!!,
Para eso sirve el poema:
Para depurar caretas,
Para verse la cara de frente
Sacándose al papel por medio
Del oído de la tinta,
Para emascular la innominable
Anatomía de extrafagados adentros
Influjos catatónicos,
Para desarticular la maquínica
Inconsútil de la ancilar
Borra que nos contiene,
Para revelar los símbolos
Del más allá furtivos yacidos
En el uso bóvédico de
Nuestro propio animáculo,
Para eso sirve el poema:
Para pueblar el constructor
Universalmente mal corporeo
Con autopsias de letras hasta
Llegar a decir el final
Del principio que nos nombra,
Para eso sirve el poema,
Para anular el foro pueril
Del contaminado mostrar de la conciencia
Y llegar hasta el tuétano
Del decir de los organos,
Hasta decir el inventar
Universal innato detrás de la memoria.
Para eso sirve el poema:
Para descubrirnos,
Para hacer contacto,
Para irrumpir con la cosmopolita
Al unísono fuerza de la ambigüedad
Ancestralmente dominante,
Para pegarle un boleo poético
A la finitud que eternamente nos corre,
Para ocupar el sin péndulo de carácter
Intempestivo del tiempo.
Para eso sirve el poema,
Para ahondar en lo vivible,
Para buscar un nombre real.,
Para sacarnos las vestiduras,
Para meter la birome en el
Enchufe del papel
Y vernos temblando
En el reflejo del decir
Desnudos
De
origen
En el estar del “decir”,
Encontrar la cara entre mil
Rostros surgiendo desde
Dentro de la palabra.
¡encontrarse para sacarse
En el decir y verse!!,
Para eso sirve el poema:
Para depurar caretas,
Para verse la cara de frente
Sacándose al papel por medio
Del oído de la tinta,
Para emascular la innominable
Anatomía de extrafagados adentros
Influjos catatónicos,
Para desarticular la maquínica
Inconsútil de la ancilar
Borra que nos contiene,
Para revelar los símbolos
Del más allá furtivos yacidos
En el uso bóvédico de
Nuestro propio animáculo,
Para eso sirve el poema:
Para pueblar el constructor
Universalmente mal corporeo
Con autopsias de letras hasta
Llegar a decir el final
Del principio que nos nombra,
Para eso sirve el poema,
Para anular el foro pueril
Del contaminado mostrar de la conciencia
Y llegar hasta el tuétano
Del decir de los organos,
Hasta decir el inventar
Universal innato detrás de la memoria.
Para eso sirve el poema:
Para descubrirnos,
Para hacer contacto,
Para irrumpir con la cosmopolita
Al unísono fuerza de la ambigüedad
Ancestralmente dominante,
Para pegarle un boleo poético
A la finitud que eternamente nos corre,
Para ocupar el sin péndulo de carácter
Intempestivo del tiempo.
Para eso sirve el poema,
Para ahondar en lo vivible,
Para buscar un nombre real.,
Para sacarnos las vestiduras,
Para meter la birome en el
Enchufe del papel
Y vernos temblando
En el reflejo del decir
Desnudos
De
origen
viernes, 11 de diciembre de 2009
Cerco de espectrales esperpentos
¡Y fuego falta!
Falta fragor de
Trafago volitivo
Flameando por la lengua
Catetos innominos
De adentro cócktailes subversivos.
¡Brebaje intempestivo
Dicho desde la eufonía
Matriarcal de la sangre
Hace falta!
Consonante voz
De mi encaje natal,
Animales innatos evocando
Trizas de límites,
!Hablas talismánicas de
Mi soplo clarividente
Hace falta!
Cercanía de mí
Alardeando alcantarillas
De refugio de poema,
Árdidas imbuidas hordas
De confines de atreverse
En inéditas sílabas aún
No arrasadas
hacen falta en esta noche
de cercos
De alrededores de esperpentos
De sombras,
En esta noche descompensada
De sogas dentadas de
Amianto de ausencia,
En esta gran, pero gran noche
Al unísono de marcha viniendo
De caterva espectral de
Eunucos invasivos,
De eunucos de cimientos de silencio
Cayendo como moles invisibles
Desde el núcleo pulsional de la nada,
Desde el CORAZÓN
De la nada tan presente en el
Sin fuego de esta noche
Falta fragor de
Trafago volitivo
Flameando por la lengua
Catetos innominos
De adentro cócktailes subversivos.
¡Brebaje intempestivo
Dicho desde la eufonía
Matriarcal de la sangre
Hace falta!
Consonante voz
De mi encaje natal,
Animales innatos evocando
Trizas de límites,
!Hablas talismánicas de
Mi soplo clarividente
Hace falta!
Cercanía de mí
Alardeando alcantarillas
De refugio de poema,
Árdidas imbuidas hordas
De confines de atreverse
En inéditas sílabas aún
No arrasadas
hacen falta en esta noche
de cercos
De alrededores de esperpentos
De sombras,
En esta noche descompensada
De sogas dentadas de
Amianto de ausencia,
En esta gran, pero gran noche
Al unísono de marcha viniendo
De caterva espectral de
Eunucos invasivos,
De eunucos de cimientos de silencio
Cayendo como moles invisibles
Desde el núcleo pulsional de la nada,
Desde el CORAZÓN
De la nada tan presente en el
Sin fuego de esta noche
jueves, 10 de diciembre de 2009
El amparo de lo aún no dicho
Y siempre la salida
en la otra vivencia,
en la faz del amparo
de la belleza aún no dicha,
de las palabras como flores ineditas
esperando ser nombradas.
Papel y lápiz son la entrada
hacia el jardín de la otra hilaridad:
hilaridad entre la mano y el poema
donde el elemento clarividente de la interioridad
suma al carromato de lo "dicho"
el mostrar de la belleza inédita,
donde la otra vivencia del no decir
revelada en semántica de furor visceral,
venida desde la luz ignota del hundimiento pre-verbal,
desde la gramática inasible de la autenticidad,
sube al papel para renovar una y otra vez
la PUERIL ancestralidad del decir que nos nombra
en la otra vivencia,
en la faz del amparo
de la belleza aún no dicha,
de las palabras como flores ineditas
esperando ser nombradas.
Papel y lápiz son la entrada
hacia el jardín de la otra hilaridad:
hilaridad entre la mano y el poema
donde el elemento clarividente de la interioridad
suma al carromato de lo "dicho"
el mostrar de la belleza inédita,
donde la otra vivencia del no decir
revelada en semántica de furor visceral,
venida desde la luz ignota del hundimiento pre-verbal,
desde la gramática inasible de la autenticidad,
sube al papel para renovar una y otra vez
la PUERIL ancestralidad del decir que nos nombra
lunes, 7 de diciembre de 2009
Ajenidad
El eco de la apariencia
indisoluble como sistematización
de una jaula dicha.
No hay grietas de entrada
para discernir sobre
la amplitud de la ajenidad adentro.
La mirada se abre en retornos
sin nombre
y mira con el rostro
de la huella que no tiene.
Rostro de ajenidad
en la amplitud de la
mirada sin nombre,
sistematizada jaula
de lo adentro impropio
en la amplitud del ojo sin huella,
!Retornos indiscernibles
del sin nombre saliendo!
y todo desde la sistematización
indisoluble de mi jaula adentro,
desde mi puta jaula dicha
por el eco sin nombre
de mi ojo aparente
indisoluble como sistematización
de una jaula dicha.
No hay grietas de entrada
para discernir sobre
la amplitud de la ajenidad adentro.
La mirada se abre en retornos
sin nombre
y mira con el rostro
de la huella que no tiene.
Rostro de ajenidad
en la amplitud de la
mirada sin nombre,
sistematizada jaula
de lo adentro impropio
en la amplitud del ojo sin huella,
!Retornos indiscernibles
del sin nombre saliendo!
y todo desde la sistematización
indisoluble de mi jaula adentro,
desde mi puta jaula dicha
por el eco sin nombre
de mi ojo aparente
viernes, 27 de noviembre de 2009
Tapujo de caretas
Y todo, pero todo
El prefacio del canon
Sin núcleo primigenio.
No hay rastro
Sólo tráfagos psicóticos
De a-coordenadas adheridas,
Sólo ambiguos eclecticismos
Izando tapujos de caretas empotradas.
¡Oh, si! Soy la inmensidad
De la evanescencia desnuda,
El gran cántaro de voces de polvareda,
El extenso ademán escupiendo
Denominaciones extraviadas.
Oh, si,
Estoy perdido sin mí,
Corrido por mis axiomas licuefactos,
Por mi fosilizadas
Heterogeneidades indisolubles.
Si, soy la amorfa alinealidad
Corrida por el eterno retorno
De mis petrificados
Ramilletes innominables;
E indefectiblemente esto me desespera,
Pues sé que en esta
Frenética corrida circular
No hay parates,
No hay trazos de alivio,
Sólo terrenos cercados
Sin ningún escaparate,
Sin ninguna salida,
Sin ninguna puerta
Hacia el alivio
Del lugar SIN MUNDO
El prefacio del canon
Sin núcleo primigenio.
No hay rastro
Sólo tráfagos psicóticos
De a-coordenadas adheridas,
Sólo ambiguos eclecticismos
Izando tapujos de caretas empotradas.
¡Oh, si! Soy la inmensidad
De la evanescencia desnuda,
El gran cántaro de voces de polvareda,
El extenso ademán escupiendo
Denominaciones extraviadas.
Oh, si,
Estoy perdido sin mí,
Corrido por mis axiomas licuefactos,
Por mi fosilizadas
Heterogeneidades indisolubles.
Si, soy la amorfa alinealidad
Corrida por el eterno retorno
De mis petrificados
Ramilletes innominables;
E indefectiblemente esto me desespera,
Pues sé que en esta
Frenética corrida circular
No hay parates,
No hay trazos de alivio,
Sólo terrenos cercados
Sin ningún escaparate,
Sin ninguna salida,
Sin ninguna puerta
Hacia el alivio
Del lugar SIN MUNDO
martes, 17 de noviembre de 2009
Trabalenguas !in-aconsejable!
A lo largo de la histórica saga de metafísica mudicidad terrestre, el lenguaje a tenido y sigue teniendo sentido y utilidad gracias al ambage escurridizo de nuestro innominable interioridad implícita,
pues si podríamos mostrar en el decir el hablar entendido de nuestra interioridad IMPLICITA , el lenguaje en sí ya no tendría sentido, puesto que es él quien intenta, ancestralmente, revelar la fuerza de la ambigüedad adherida de la universalidad peculiar que se aloja en el contenido de cada individuo sin excepción, pues no hay yo semejantes, ni ninguno de éstos que pueda explicar la identidad de la substancialidad subjetiva del otro.
Es, entonces-a mi entender- el intento de entender la interioridad implicita, el manantial que mantiene al lenguaje activo, curioso, vehemente, despierto, vivo, que lo mantiene como constructo de traslación de interpretaciones que ayudan a palear, mínimamente, el espejismo del devenir, el timorato habitar sin certezas; que ayudan a palear la muda azarocidad ininterrumpidamente viniendo, naciendo como correlatada escala de herméticos símbolos.
Ahora bien, si el lenguaje es la traslación de nuestra universalidad peculiar salida de nuestra identidad substancialmente subjetiva, encallada éstas- la subjetividad, la peculiaridad- en el manantial de nuestra implícita interioridad , el lenguaje-indefectiblemente- a lo largo del tiempo aportará multifacéticas gamas emocionales, lo que llevará a que el lenguaje nunca deje de sumar nuevos símbolos a sus
Ya emblemas acumulados, acumulando así nuevos formatos de originalidad interpretativa a la repetición del tiempo mudo ininterrumpidamente viniendo, y ¿para qué servirá toda esta originalidad?, sería aquí la pregunta y respondo: en principio para calmar un poco la historicidad de la incertidumbre que nos persigue rauda sin abatatamientos visibles, sin revoleo de certezas en el talante acéfalo de sus señas simbólicas.
En esta suma de interpretaciones al revoleo acéfalo de la incertidumbre visiblemente in-abatatable, el lenguaje poético es el que mejor muestra el decir de nuestra implícita interioridad hablada, puesto que éste, a parte de romper con los petulantes dogmatismos de severa veracidad de la ciencia y la religión, aportan datos del rocambolesco sustrato del inconsciente, lo que ayuda al sujeto a liberarse del peso de los arquetipos canonizados del afuera que se plasman incómodamente en nuestro adentro, adentro formado por la indómita puricidad visceral de nuestras pulsiones afectivas y emocionales que son, a saber, el campo siempre naciente para la reproducción y renovación del lenguaje, que paralelo a su crecimiento no sólo se depura la mudicidad de la metafísica histórica saga terrenal, sino también la definición inconclusa de nuestro entender de la interioridad implícita que, supongo, el día que cada cual la defina no hará falta siquiera decir una sola palabra, será únicamente quien hable, para ese entonces, el mostrar revelado de nuestra definición interior dicha sin la necesidad del habla del lenguaje del simbólico.
En resumen, lo que quiero decir con todo esto es que es difícil encontrarnos en nuestro simbólico decir y mucho más complicado entender la unicidad del entender de nuestra propia interioridad adherida, pues la gesta de su manantial estuvo y está en manos de la universalidad indecible del decir originario, y para llegar a abatatar y mostrar lo inconcluso de lo indeciblemente primigenio es necesario hablar y hablar y así entendiendo de a poco la universalidad peculiar del manantial de la interioridad- que es simetría del decir mudo de lo primigenio- poder, finalmente, ¡callarnos!
pues si podríamos mostrar en el decir el hablar entendido de nuestra interioridad IMPLICITA , el lenguaje en sí ya no tendría sentido, puesto que es él quien intenta, ancestralmente, revelar la fuerza de la ambigüedad adherida de la universalidad peculiar que se aloja en el contenido de cada individuo sin excepción, pues no hay yo semejantes, ni ninguno de éstos que pueda explicar la identidad de la substancialidad subjetiva del otro.
Es, entonces-a mi entender- el intento de entender la interioridad implicita, el manantial que mantiene al lenguaje activo, curioso, vehemente, despierto, vivo, que lo mantiene como constructo de traslación de interpretaciones que ayudan a palear, mínimamente, el espejismo del devenir, el timorato habitar sin certezas; que ayudan a palear la muda azarocidad ininterrumpidamente viniendo, naciendo como correlatada escala de herméticos símbolos.
Ahora bien, si el lenguaje es la traslación de nuestra universalidad peculiar salida de nuestra identidad substancialmente subjetiva, encallada éstas- la subjetividad, la peculiaridad- en el manantial de nuestra implícita interioridad , el lenguaje-indefectiblemente- a lo largo del tiempo aportará multifacéticas gamas emocionales, lo que llevará a que el lenguaje nunca deje de sumar nuevos símbolos a sus
Ya emblemas acumulados, acumulando así nuevos formatos de originalidad interpretativa a la repetición del tiempo mudo ininterrumpidamente viniendo, y ¿para qué servirá toda esta originalidad?, sería aquí la pregunta y respondo: en principio para calmar un poco la historicidad de la incertidumbre que nos persigue rauda sin abatatamientos visibles, sin revoleo de certezas en el talante acéfalo de sus señas simbólicas.
En esta suma de interpretaciones al revoleo acéfalo de la incertidumbre visiblemente in-abatatable, el lenguaje poético es el que mejor muestra el decir de nuestra implícita interioridad hablada, puesto que éste, a parte de romper con los petulantes dogmatismos de severa veracidad de la ciencia y la religión, aportan datos del rocambolesco sustrato del inconsciente, lo que ayuda al sujeto a liberarse del peso de los arquetipos canonizados del afuera que se plasman incómodamente en nuestro adentro, adentro formado por la indómita puricidad visceral de nuestras pulsiones afectivas y emocionales que son, a saber, el campo siempre naciente para la reproducción y renovación del lenguaje, que paralelo a su crecimiento no sólo se depura la mudicidad de la metafísica histórica saga terrenal, sino también la definición inconclusa de nuestro entender de la interioridad implícita que, supongo, el día que cada cual la defina no hará falta siquiera decir una sola palabra, será únicamente quien hable, para ese entonces, el mostrar revelado de nuestra definición interior dicha sin la necesidad del habla del lenguaje del simbólico.
En resumen, lo que quiero decir con todo esto es que es difícil encontrarnos en nuestro simbólico decir y mucho más complicado entender la unicidad del entender de nuestra propia interioridad adherida, pues la gesta de su manantial estuvo y está en manos de la universalidad indecible del decir originario, y para llegar a abatatar y mostrar lo inconcluso de lo indeciblemente primigenio es necesario hablar y hablar y así entendiendo de a poco la universalidad peculiar del manantial de la interioridad- que es simetría del decir mudo de lo primigenio- poder, finalmente, ¡callarnos!
lunes, 16 de noviembre de 2009
Patinando en el avance de lo quieto
El pie fuera del paso
Avanza a trote nulo
Por la ensanchadora
Del centímetro trizado,
Por la ambigua senda
Del trazo dislocado.
Nulo trote avanza a la inversa
Como brillo de musa ranqueante.
Trote nulo por el barro suelto
Que derrama el hondo peso
De la hule aletargada,
Peso conciso de mano abierta
De impulso de pelambre de piedras,
Peso de vértigo de tuétano empinado,
De hondo tuétano de vértigo
De garganta desfondada,
De proterva garganta
Escupiendo al pasar
Jinetes de temple de brasa,
Jinetes lanzadores
De torvas brasas súbitas
¡DUROS GINETES DE PESO DE MANO ABIERTA DE VÉRTIGO!
Sin embargo ¡avanza el piecito quieto fuera del paso!
Avanza atropellando dislocadas quietudes
De trazos de hule aletargada,
Atropellando sendas de mano de impulsos de piedra,
Llevando por delante el duro derrame de la musa trizada
¡Avanza el trote nulo
De pies sin pasos!
Avanza por el centímetro inverso
Del ranqueante brillo del trazo de la musa,
Por la ensanchadora ambigua
De la pelambra de piedras;
Avanza con el movimiento de la quietud
Del trote nulo,
Avanza por el tuétano empinado
Del temple de la braza,
Por los brazos de vértigo
De la proterva de jinetes,
Por la garganta desfondada
Del tuétano de la senda dislocada
¡Avanza y avanza el pasito!
Avanza a paso nulo de trayecto desfondado
Avanza por el espejismo resbaladizo
Del horizonte de tuétano
De derrame de trizas,
Avanza como quien avanza
Con el trote conciso
De la neutralidad del paso,
Con la neutralidad de la quietud
Del impulso a la inversa,
Con el impulso empinado
De la garganta abierta
De peso pesado de tuétano
De piedra correlatada,
De correlatada pelambre
De manos de braza de jinete
Quemando la senda del centímetro,
Quemado el centímetro de la senda,
Que-indefectiblemente-
Dejando al pie fuera del paso,
Al pie sin paso
En
la
quemadura
avanzada
De
la
ensanchadura
de
La
senda
nula
Avanza a trote nulo
Por la ensanchadora
Del centímetro trizado,
Por la ambigua senda
Del trazo dislocado.
Nulo trote avanza a la inversa
Como brillo de musa ranqueante.
Trote nulo por el barro suelto
Que derrama el hondo peso
De la hule aletargada,
Peso conciso de mano abierta
De impulso de pelambre de piedras,
Peso de vértigo de tuétano empinado,
De hondo tuétano de vértigo
De garganta desfondada,
De proterva garganta
Escupiendo al pasar
Jinetes de temple de brasa,
Jinetes lanzadores
De torvas brasas súbitas
¡DUROS GINETES DE PESO DE MANO ABIERTA DE VÉRTIGO!
Sin embargo ¡avanza el piecito quieto fuera del paso!
Avanza atropellando dislocadas quietudes
De trazos de hule aletargada,
Atropellando sendas de mano de impulsos de piedra,
Llevando por delante el duro derrame de la musa trizada
¡Avanza el trote nulo
De pies sin pasos!
Avanza por el centímetro inverso
Del ranqueante brillo del trazo de la musa,
Por la ensanchadora ambigua
De la pelambra de piedras;
Avanza con el movimiento de la quietud
Del trote nulo,
Avanza por el tuétano empinado
Del temple de la braza,
Por los brazos de vértigo
De la proterva de jinetes,
Por la garganta desfondada
Del tuétano de la senda dislocada
¡Avanza y avanza el pasito!
Avanza a paso nulo de trayecto desfondado
Avanza por el espejismo resbaladizo
Del horizonte de tuétano
De derrame de trizas,
Avanza como quien avanza
Con el trote conciso
De la neutralidad del paso,
Con la neutralidad de la quietud
Del impulso a la inversa,
Con el impulso empinado
De la garganta abierta
De peso pesado de tuétano
De piedra correlatada,
De correlatada pelambre
De manos de braza de jinete
Quemando la senda del centímetro,
Quemado el centímetro de la senda,
Que-indefectiblemente-
Dejando al pie fuera del paso,
Al pie sin paso
En
la
quemadura
avanzada
De
la
ensanchadura
de
La
senda
nula
viernes, 13 de noviembre de 2009
Pata pateada al perímetro exterior del sin mapa
Otra vez el bufido
De la pata encajada
En la puta saga descentralizada
De lo árido.
Otra vez pata a pata
En el centro abstracto del sin mapa,
En la periferia muda
De la neblina de cemento.
Otra vez pata afuera
Caminando por el
Perímetro asfáltico
De la reja abismada,
Por el aguijón de ortiga
De la senda acéfala.
Otra vez pata a pata
Por el camino de huella sin huída;
Pata sin escape por el centro
De la neblina abismada,
Por la periferia de la reja sin huella,
Por el cemento abstracto de la saga sin mapa,
Por el encajado bufido de la senda colapsada.
Esta es la paradoja historia
De la pata pateada
Al dentre vertiginoso
De la pendiente sin manija,
Al negro dentre del fondo
Descerebrado de cimiento,
A la inconclusa trayectoria
De la fronda de Magoya,
Al agujero ladeado del tumbo envueltado.
Esta es la gran historia
De la pata pateada
Al fondo del cimiento
De la pendiente descerebrada de manija,
A la trayectoria ladeada
De la huella acéfala de Magoya,
Al centro encajado de la neblina
De reja de cemento con manija
De aguijón de ortigas
¡Pata de cabra
Nula es esta pata!
Pata a tientas
Malabareando
En el largo camino
De un paso a otro.
Pata ciega encajada
En el largo centímetro mudo
Del silencio hablado
Del asfalto de mapa
De reja abismada,
De reja envueltada
De cimientos de
Huella de aguijón
De ortiga,
Pata encajada
en el camino de aguijón
Sin manijas de huellas
De huida,
En la periférica trayectoria
De centímetro de neblina.
Pata de cimiento de ortiga
Pisando en el cemento
Del tumbo abismado,
Del gran tumbo envueltado
De descerebrado
Mapa colapsado.
Pisando el gran centímetro
cenntral del mapa sin mapa,
Del mapa completo de saga abstracta,
De saga central
De trayectoria sin huida,
Sin ni siquiera huella periférica
De pendiente ladeada.
De la pata encajada
En la puta saga descentralizada
De lo árido.
Otra vez pata a pata
En el centro abstracto del sin mapa,
En la periferia muda
De la neblina de cemento.
Otra vez pata afuera
Caminando por el
Perímetro asfáltico
De la reja abismada,
Por el aguijón de ortiga
De la senda acéfala.
Otra vez pata a pata
Por el camino de huella sin huída;
Pata sin escape por el centro
De la neblina abismada,
Por la periferia de la reja sin huella,
Por el cemento abstracto de la saga sin mapa,
Por el encajado bufido de la senda colapsada.
Esta es la paradoja historia
De la pata pateada
Al dentre vertiginoso
De la pendiente sin manija,
Al negro dentre del fondo
Descerebrado de cimiento,
A la inconclusa trayectoria
De la fronda de Magoya,
Al agujero ladeado del tumbo envueltado.
Esta es la gran historia
De la pata pateada
Al fondo del cimiento
De la pendiente descerebrada de manija,
A la trayectoria ladeada
De la huella acéfala de Magoya,
Al centro encajado de la neblina
De reja de cemento con manija
De aguijón de ortigas
¡Pata de cabra
Nula es esta pata!
Pata a tientas
Malabareando
En el largo camino
De un paso a otro.
Pata ciega encajada
En el largo centímetro mudo
Del silencio hablado
Del asfalto de mapa
De reja abismada,
De reja envueltada
De cimientos de
Huella de aguijón
De ortiga,
Pata encajada
en el camino de aguijón
Sin manijas de huellas
De huida,
En la periférica trayectoria
De centímetro de neblina.
Pata de cimiento de ortiga
Pisando en el cemento
Del tumbo abismado,
Del gran tumbo envueltado
De descerebrado
Mapa colapsado.
Pisando el gran centímetro
cenntral del mapa sin mapa,
Del mapa completo de saga abstracta,
De saga central
De trayectoria sin huida,
Sin ni siquiera huella periférica
De pendiente ladeada.
martes, 10 de noviembre de 2009
Monte centímetro viniendo
(dedicado al lacerado por el progreso, al abiertamente encerrado)
Anímese:!monte el tembladeral!
No deje que el corcoveo
Del martillazo en ascenso
Arruine la orfebrería fina
Del ensillado malabar.
Subir para salir
De la huida inexistente
Del adentro no se puede,
Por eso ¡monte la lija
De la deriva empinada!
¡Dese maña para la artimaña
Del ríspido centímetro viniendo!
¡Monte que el derrumbe no se cae!
Lo que se derrumba es usted
Si lo agarra el movimiento de lo quieto.
¿Alguna vez vio como queda
El derrumbado por el movimiento de lo quieto?
Queda como significante difuminado
En el amplio borrador del sujeto,
Como cobarde gueto
En la periferia de la mancha descartada,
Como tumbo rodado de calavera pateada,
Como mendigo manoseado de atropello,
Como banana detenida ante el trote de elefantes.
Por eso ¡monte el tembladeral!
¡Corra, señor! Corra por larga horca del centímetro
Que por ahí con el impulso,
Por ahí con el ajetreo del movimiento
Tiene la suerte de cortar la soga.
Por eso ¡monte el puto tembladeral!
¿O quiere, usted, quedar como
Calavera pateada hacia la periferia
De la mancha descartada,
Como trémulo bocinazo de banana
Ante el amplio centímetro
del elefantino trote viniendo?.
¡Monte monte!
Ensille el malabar,
Que la muerte no está
En el ensayo pavoroso del ladeo,
Sino en ser
Calavera de mendigo QUIETO
Comiendo una banana atropellada
En medio de la
Pateada mancha periférica.
Anímese:!monte el tembladeral!
No deje que el corcoveo
Del martillazo en ascenso
Arruine la orfebrería fina
Del ensillado malabar.
Subir para salir
De la huida inexistente
Del adentro no se puede,
Por eso ¡monte la lija
De la deriva empinada!
¡Dese maña para la artimaña
Del ríspido centímetro viniendo!
¡Monte que el derrumbe no se cae!
Lo que se derrumba es usted
Si lo agarra el movimiento de lo quieto.
¿Alguna vez vio como queda
El derrumbado por el movimiento de lo quieto?
Queda como significante difuminado
En el amplio borrador del sujeto,
Como cobarde gueto
En la periferia de la mancha descartada,
Como tumbo rodado de calavera pateada,
Como mendigo manoseado de atropello,
Como banana detenida ante el trote de elefantes.
Por eso ¡monte el tembladeral!
¡Corra, señor! Corra por larga horca del centímetro
Que por ahí con el impulso,
Por ahí con el ajetreo del movimiento
Tiene la suerte de cortar la soga.
Por eso ¡monte el puto tembladeral!
¿O quiere, usted, quedar como
Calavera pateada hacia la periferia
De la mancha descartada,
Como trémulo bocinazo de banana
Ante el amplio centímetro
del elefantino trote viniendo?.
¡Monte monte!
Ensille el malabar,
Que la muerte no está
En el ensayo pavoroso del ladeo,
Sino en ser
Calavera de mendigo QUIETO
Comiendo una banana atropellada
En medio de la
Pateada mancha periférica.
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